Tipos de corte y envasado

Diferencia entre el corte a cuchillo y corte a máquina 

El corte a cuchillo del jamón es una tradición centenaria que forma parte esencial de la cultura gastronómica española. No se trata únicamente de una técnica, sino de un auténtico arte que requiere formación, sensibilidad y profundo conocimiento del producto. Cada pieza es única, y solo la mano experta de un cortador profesional es capaz de interpretar su forma, curación, infiltración de grasa y punto óptimo de consumo.

Cuando el jamón es cortado a cuchillo, la loncha se obtiene con suavidad, respetando al máximo la estructura natural del músculo y de la grasa infiltrada. A diferencia del corte a máquina, el cuchillo no genera fricción ni aumento de la temperatura en la superficie del producto. Esto es fundamental, ya que el calor puede alterar la grasa y modificar ligeramente el aroma y su sabor. El corte manual permite que la grasa permanezca intacta, brillante y perfectamente integrada en cada loncha.

Además, el grosor y tamaño de cada loncha se adaptan cuidadosamente para que sea fina, elegante y equilibrada. Esto favorece que, al contacto con el paladar, la grasa se funda lentamente potenciando todos los matices aromáticos y la complejidad del jamón. La experiencia sensorial es superior: mejor textura, mayor jugosidad y una percepción más intensa del sabor.

Este tipo de corte aporta un valor añadido estético. La presentación es más natural y artesanam transmitiendo calidad, dedicación y respeto por el producto. Cada plato cortado a mano refleja profesionalidad y excelencia, cualidades que el cliente percibe desde el primer vistazo. 

Tipos de envasado

Una vez cortado, nuestro producto puede ser envasado mediante dos técnicas diferentes:

Envasado al vacío

Es el complemento perfecto para conservar todas estas propiedades. Una vez cortado el jamón, el contacto con el aire inicia un proceso de oxidación natural que puede afectar progresivamente al sabor, aroma y color. El vacío elimina el oxígeno del interior del envase, frenando esa oxidación y permitiendo que el producto mantenga intactas sus cualidades durante más tiempo.

Este sistema de conservación preserva la frescura, la jugosidad y los aromas originales del jamón, sin necesidad de añadir conservantes. Además, garantiza higiene y seguridad alimentaria, protegiendo el producto frente a contaminaciones externas y facilitando su transporte y almacenamiento.

A la hora de consumir, basta con abrir el envase unos minutos antes y dejar que el jamón se atempere ligeramente a la temperatura ambiente. De este modo, la grasa recupera su brillo natural y las lonchas vuelven a expresar todo su aroma, ofreciendo una experiencia similar a la del corte recién hecho.

En definitiva, el corte a cuchillo realza la esencia del jamón, potenciando su sabor y textura, mientras que el envasado al vacío asegura su perfecta conservación. Tradición y tecnología se unen para ofrecer un producto de máxima calidad, respetando su origen, su elaboración y todo el valor gastronómico que representa.

Envasado en atmósfera

Una técnica moderna y muy segura de conservar el jamón sin quitar calidad.

Cuando cortamos el jamón y lo dejamos al aire, el oxígeno empieza poco a poco a cambiar su color, su aroma y su sabor. No es que se estropee al momento, pero sí comienza un proceso natural de oxidación.

La atmósfera protectora consiste en quitar el aire del envase y sustituirlo por una mezcla de gases alimentarios totalmente seguros, como nitrógeno o dióxido de carbono. Estos gases no tienen olor ni sabor y están autorizados para alimentación. No alteran el producto, simplemente lo protegen.

Es como crear una pequeña burbuja de protección alrededor del jamón para que se conserve como recién cortado durante más tiempo.

La diferencia del envasado al vacío, donde el plástico queda pegado al producto, es que aquí no se aplastan las lonchas. Esto permite que el jamón mantenga mejor su forma, textura y presentación.

Sus principales ventajas con respecto al envasado al vacío son:
- Mantiene mejor el color natural del jamón.
- Conserva el aroma más fresco.
- Las lonchas no quedan prensadas ni apelmazadas.
- Es ideal para restaurantes, ya que solo tienen que abrir y emplatar.
- Ofrece una presentación más atractiva y lista para servir.

En resumen, el envasado en atmósfera protectora es una técnica avanzada y profesional que permite disfrutar del jamón cortado con la sensación de estar recién preparado, garantizando al mismo tiempo higiene, seguridad y calidad.